Evitar el warping y el cracking es cuestión de entender bien el filamento y el entorno. Con una buena calibración, temperaturas adecuadas, protección contra corrientes y control óptimo de temperatura, tus impresiones 3D serán más resistentes, estéticas y precisas.
El warping y el cracking afectan tanto a nivel estético como técnico. Porque si la pieza que creas debe encajar en algún sitio no lo hará porque estará deformada.
Cómo evitar el warping
- Usa cama calefactada (60 °C para PLA, 100–110 °C para ABS).
- Aplica adhesivos: laca, pegamento o láminas BuildTak.
- Activa el Brim o “falda” en el laminador.
- Cierra la impresora o imprime en un espacio sin corrientes de aire.
- Nivelación y limpieza de la cama antes de cada impresión.
- Baja la velocidad en las primeras capas.
Cómo evitar el cracking
- Aumenta la temperatura de extrusión si ves capas débiles.
- Usa carcasa cerrada o cámaras calefactadas para materiales técnicos.
- Reduce la velocidad si imprimes piezas altas o delgadas.
- Desactiva el ventilador en capas superiores (excepto en PLA).
- Aumenta el grosor de la pared o perímetro para mayor solidez.
Materiales más propensos a warping y cracking

¿Qué es el warping?
El warping ocurre cuando las piezas que imprimimos se despegan de la base y se curvan hacia arriba. Pero, ¿por qué ocurre esto? ➡︎Se debe a que las capas se van enfriando encima de otras y, al contraerse, tiran del material hacia arriba.
Es un problema que nos podemos encontrar con facilidad cuando imprimimos en 3D por extrusión con termoplásticos, sobre todo si imprimimos piezas de gran tamaño.
Causas comunes:
- Cama mal nivelada o fría.
- Mala adherencia.
- Corrientes de aire.
- Enfriamiento prematuro.

¿Qué es el cracking?
El cracking es similar al warping solo que, en vez de aparecer en la primera capa de impresión, aparece en las intermedias. Normalmente las piezas que tienen este problema suelen sufrir warping en la primera capa.
El cracking (o splitting) son las grietas horizontales entre capas, especialmente en piezas altas y materiales que requieren altas temperaturas.
Causas comunes:
- Baja temperatura de extrusión.
- Temperatura ambiente muy baja.
- Enfriamiento excesivo.
- Velocidad alta con capas delgadas.

Warping en los materiales más comunes: PLA, ABS, PETG, PP
A continuación te explicamos cómo afecta el warping a los filamentos más populares y cómo reducirlo.
PLA (Ácido Poliláctico)
Grado de warping: muy bajo.
Por qué: el PLA tiene una baja contracción térmica, lo que lo hace ideal para principiantes.
Recomendaciones: asegúrate de tener una buena adhesión a la cama. Imprime entre 190–230 °C con cama a 50–70 °C. Usa base de impresión limpia o cinta azul si es necesario.
Ideal para piezas planas, decorativas y sin carcasa cerrada.
PETG (Tereftalato de Polietileno con Glicol)
Grado de warping: bajo a medio
Por qué: tiene mayor contracción que el PLA pero menor que el ABS. Puede despegarse en piezas grandes si la cama no está bien nivelada.
Recomendaciones:
Imprime entre 230–250 °C, cama a 70–80 °C.
No uses ventilador en las primeras capas.
Aplica adhesivo como barra de pegamento o laca para mejorar la adherencia.
Buena opción para piezas funcionales con baja deformación.
ABS (Acrilonitrilo Butadieno Estireno)
Grado de warping: alto
Por qué: se enfría rápidamente y tiene alta contracción térmica, lo que provoca fácilmente levantamiento de esquinas.
Recomendaciones:
Usa cama caliente a 100–110 °C y extrusión entre 230–260 °C.
Imprime en carcasa cerrada o entorno controlado.
Aplica brim o raft para mejorar el agarre.
Evia corrientes de aire.
No recomendado sin impresora cerrada o control ambiental.
PP (Polipropileno)
Grado de warping: muy alto
Por qué: el PP es propenso al warping debido a su alta contracción y baja adherencia a la mayoría de superficies.
Recomendaciones:
Necesita cama caliente a 100–110 °C y boquilla a 220–250 °C.
Imprimir sobre superficies especiales como láminas de polipropileno o cinta de PP.
Uso de brim obligatorio.
Carcasa cerrada altamente recomendable.
Warping con ABS y Warping con PLA. ¿Por qué son diferentes?
El warping es un problema común en impresión 3D, pero no todos los filamentos se comportan igual. Los casos más contrastados son el ABS y el PLA: uno es famoso por deformarse fácilmente, el otro por su estabilidad dimensional. Pero, ¿por qué sucede esto?
ABS: más fuerte, más inestable térmicamente
El ABS o Acrilonitrilo Butadieno Estireno es un termoplástico resistente y duradero, pero con una alta contracción térmica. Esto significa que, al enfriarse, sus capas tienden a encogerse con fuerza, tirando hacia arriba y provocando que las esquinas se despeguen de la cama de impresión.
Ventajas: resistencia mecánica, tolerancia al calor
Problemas: requiere cama caliente (≥100 °C), carcasa cerrada y buena adhesión.
Conclusión: el ABS necesita un entorno controlado y ajustes precisos para evitar el warping.
PLA: fácil de imprimir, casi sin warping
El PLA o Ácido Poliláctico tiene una baja contracción al enfriarse, lo que lo hace mucho más estable durante la impresión. Se adhiere bien a la cama, incluso sin calefacción, y es poco sensible a las corrientes de aire o a la temperatura ambiente.
Ventajas: ideal para principiantes, buena adherencia, fácil configuración
Problemas: menos resistente al calor, algo frágil para piezas funcionales
Conclusión: el PLA es perfecto para impresiones sin warping, incluso en impresoras abiertas.
Trucos para evitar el warping
Desde Winkle te damos estos 10 trucos para evitar el warping en impresión 3D:
- Nivelación perfecta de la cama.
Una base mal nivelada reduce la adherencia de las primeras capas. Revisa la calibración antes de cada impresión. - Limpia bien la superficie de impresión.
El polvo, la grasa o restos de material viejo dificultan que el filamento se adhiera. Alcohol isopropílico al rescate. - Usa una cama caliente adecuada al filamento:
PLA: 50–70 °C.
PETG: 70–80 °C.
ABS/ASA: 100–110 °C. - Aplica adhesivos si es necesario.
Pegamento en barra, laca, cinta térmica ayudan a mantener la pieza pegada. - Activa el Brim o Raft en el slicer.
Añadir un borde extra alrededor de la pieza mejora el agarre en la cama y evita que las esquinas se levanten. - Evita corrientes de aire. Imprime en una habitación cerrada o usa una carcasa para mantener la temperatura estable.
- Desactiva el ventilador en las primeras capas. Especialmente con materiales técnicos. El enfriamiento prematuro genera tensiones internas.
- Reduce la velocidad de impresión en las primeras capas. Imprimir más lento mejora la adherencia y da tiempo a que la base se asiente bien.
- Precalienta la impresora antes de empezar. Deja la cama y el hotend unos minutos encendidos para estabilizar el entorno térmico.
- Evita piezas con esquinas demasiado finas. Las zonas puntiagudas tienden a despegarse más. Redondea bordes en el diseño o añade “ears” (orejas) en el slicer.

