Hace mucho tiempo nuestras bobinas se enviaban en caja. Era una solución funcional, pensada para proteger el producto y garantizar su entrega.
Con el tiempo, entendimos que podíamos mejorar esa experiencia.
Y dimos el paso hacia una bolsa reutilizable: más ligera, más práctica y con menor impacto en el transporte y en los residuos generados.
Hoy, seguimos avanzando en esa misma dirección y presentamos nuestro nuevo packaging 360º.
La principal mejora de este nuevo packaging es que ahora puedes ver el producto directamente gracias a su diseño transparente. Este proyecto facilita:
- la identificación rápida del color.
- la comprobación del estado del filamento.
- poder reconocer el material sin necesidad de abrir el envase.
- tener un envase seguro y cómodo de manipular.
Esta visibilidad 360º mejora tanto el uso en el día a día como el almacenamiento, permitiendo localizar cualquier bobina de forma inmediata.
Un packaging pensado para mejorar tu experiencia
Este nuevo formato no es solo un cambio visual. Responde a mejoras concretas que hacen el uso del filamento más cómodo, más claro y más práctico en el día a día.
Hemos mejorado pensando en ti:
- Sistema de cierre ZIP reutilizable.
Permite abrir y cerrar la bolsa fácilmente, facilitando su reutilización y mejorando la conservación del filamento. - Bolsa de sílice antihumedad.
Ayuda a mantener el filamento en condiciones óptimas, protegiéndolo de la humedad. - Visión 360 de la bobina.
Gracias a la transparencia del envase, puedes ver el color y el estado del filamento sin necesidad de abrir la bolsa. - Identificación rápida del producto.
Especialmente cuando trabajas con varias bobinas. - Código QR integrado próximamente.
Acceso inmediato a la ficha del producto para consultar información técnica de forma rápida. - Menor uso de tinta.
Un diseño más limpio que reduce materiales innecesarios y mejora la coherencia del packaging. - Formato ligero y resistente.
Pensado para proteger el producto durante el transporte y facilitar su almacenamiento posterior.

Compromiso con una mejora responsable
En Winkle entendemos la sostenibilidad como un proceso continuo, no como un cambio puntual.
Por eso, cada decisión en el packaging busca reducir el impacto medioambiental sin comprometer la calidad ni la experiencia del usuario.
La reducción de tinta, la eliminación de elementos innecesarios y el uso de un formato reutilizable son pasos concretos en esa dirección.
Nuestras bobinas son de plástico reciclado y cuentan con la certificación de «Plástica Seconda Vita«.
En Winkle disponemos de certificaciones ISO 9001 y ISO 14001, cumpliendo los requisitos del reglamento REACH y otros certificados de calidad.
Seguiremos trabajando para encontrar ese equilibrio entre producto, uso y entorno, avanzando de forma progresiva hacia soluciones más eficientes y responsables.
